Los híbridos

Pablo 9 abril 2008 0


Viñedo

En esta ocasión hablamos de viticultura, os explico en que consiste esta labor: Los granos de polen que llegan a los pistilos de una planta pueden ser elegidos por el viticultor con el propósito de cruzar dos especies distintas. Así, en vez de formarse racimos de uva y semillas de las especies originarias, obtendremos frutos y semillas nuevas que son resultado del cruce de ambas. Ésta es una labor delicada pero al mismo tiempo fácil, para realizarla se necesitan unas pinzas, con las que se seleccionan los estambres, y gasa para envolver los pistilos, de forma que no reciban otro polen que el elegido.

En las viñas hay miles de plantas que, a menudo son diferentes variedades. Por eso se forman infinidad de híbridos naturales, algunos de los cuales pueden ser distintos a los progenitores.

Debeis saber que para que un viñedo esté compuesto solamente de plantas idénticas se recurre a seleccionar los esquejes de una sola planta (elegida por su resistencia a las enfermedades, productividad, etc.). Así las cepas salidas de estos esquejes son idénticas a la planta madre, las cuales reciben el nombre de clones.

Como se desprende de todas estas clasificaciones, el estudio de la vid constituye una ciencia compleja. Pero, afortunadamente, un agricultor o un bodeguero (y menos aun un simple aficionado a los vinos) no tiene que conocer a fondo esta complicada materia.

Por último, en cada región del mundo, no suele haber más de media docena de variedades dominantes que producen los buenos vinos de la zona. Esas mismas variedades se repiten de un pais a otro y de un continente a otro.

Familiarizándose con esos nombres varietales y con sus características, os puedo asegurar que un buen aficionado (sin consagrarse a mayores investigaciones) puede degustar y valorar los mejores vinos del mundo.