Una bodega propia para los eventos privados

Pablo 30 septiembre 2011 1

 

¿Te imaginas poder tener una bodega propia en casa? Ya es posible sin que dispongas de una vivienda enorme ni despilfarres el dinero.

En otras ocasiones, os hemos contado que acudiendo a ciertas páginas o empresas podéis satisfacer vuestro amor al vino sin gastar un dineral, con los mejores precios e informaciones, hoy os queremos contar que también podéis guardarlo como el mismísimo Baco lo haría.

Las bodegas actuales ‘domésticas’ son a los vinos lo que los vestidores a la ropa: pueden ser grandes o pequeños, pero su funcionalidad y belleza deben ser lo principal. Se trata de electrodomésticos sofisticados de diversos tamaños, según nuestro espacio, que mantendrán en las condiciones apropiadas de temperatura, luz y humedad nuestros caldos, pudiendo controlar estos parámetros en cualquier momento.


Además, también nos permiten colocar de una manera adecuada, segura y vistosa nuestras botellas y que se mantengan en perfectas condiciones durante más tiempo.

Si lo combinamos con una cocina o salón modernos podemos conseguir un espacio de diseño, usándolo como un elemento de decoración inigualable. No se ha de olvidar que ciertas cosechas tan sólo bien expuestas pueden ser meros objetos de orgullo y vanidad. Dos funciones en una para los sibaritas expertos.

Si queremos “rizar el rizo” y exhibir nuestros vinos de manera única se puede puede contratar un servicio de camareros para nuestro domicilio o un curso de catas.. Cualquiera de estas opciones convertirá cualquier evento en una cita de lujo y de enocultura, y dejará que nuestros mejores vinos, como un rioja o un Grands Crus se sirvan bien y se degusten y paladeen mejor.