Los ejercicios de la cata 3

Copa uvaVamos ahora con la memorización de los aromas. Los aromas florales suelen encontrarse en los vinos jóvenes, frescos, bien elaborados. La memorización del perfume de la rosa nos permite identificar el alcohol fenil-etílico que distingue a los vinos de la variedad muscat.

En los vinos blancos aparecen frecuentemente otros aromas florales como la acacia, la madreselva, la alheña, la flor de viña, la verbena, etc. La violeta aparece en los rosados y en los tintos jóvenes, pero también la rosa (a veces con tonalidades marchitas) se encuentra en los tintos de más crianza.

– Los aromas de frutas frescas se manifiestan en muchos vinos. El platano maduro (acetato de isoamilo) se forma frecuentemente en las fermentaciones aromáticas a baja temperatura. Las bayas silvestres (moras, cassis, arándano, frambuesa, grosella) aparecen en vinos tintos de calidad. A veces si el vino exhibe mucho extracto y concentración, el aroma y el paladar pueden aproximarse a los de las confituras.

El aroma de manzana golden puede encontrarse en blancos jóvenes, dotados de una cierta acidez. Más elegante es el aroma de manzana reineta, que aparece a menudo en los vinos blancos elaborados con vendimias de pinot noir.

El olor de manzanas viejas es, sin embargo indeseable. El aroma de limón aparece en muchos vinos blancos acídulos, pero puede evolucionar bien en botella como suele ocurrir con el riesling del Mosela.

El melocotón y el albaricoque son aromas superelegantes, característicos de grandes vinos blancos. La fresa se manifiesta a veces en el pinot noir y en algunos tintos de mucha crianza en botella.

La cereza negra es un distintivo de calidad en grandes tintos, cuando exhibe tonalidades ácidas más silvestres es típica del griottes chambertin.

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